miércoles, 7 de enero de 2009

MALNUTRICIÓN Y MÉTODOS DE EVALUACIÓN NUTRICIONAL

Malnutrición
Jonatan Rapaport y Karlos Pérez de Armiño

La malnutrición es una condición física caracterizada por un desorden nutricional, el cual es producido por una alimentación insuficiente o inadecuada que no aporta todos los nutrientes necesarios para una vida activa y saludable.

Aunque frecuentemente los conceptos de malnutrición y desnutrición se utilizan indistintamente, el primero es más amplio. En efecto, la malnutrición es un desorden nutricional que, según Foster (1992:13-29), puede ser de diferentes tipos:

a) Sobrealimentación: por exceso de consumo de calorías, frecuente en los países desarrollados.
b) Desnutrición: producida por un consumo insuficiente de calorías y proteínas para garantizar las funciones del cuerpo, su crecimiento y una actividad física normal.

c) Deficiencia dietética: falta en la dieta de determinados micronutrientes esenciales, como minerales y vitaminas.
d) Malnutrición secundaria: causada no por la dieta, sino por enfermedades o patologías que impiden al organismo absorber los nutrientes ingeridos (diarrea, infecciones, sarampión, parásitos intestinales, etc.), lo cual contribuye a la desnutrición.

Las tres últimas son habituales en los países pobres, siendo la más relevante la desnutrición, también llamada Malnutrición Proteico-Energética (MPE). Esas tres situaciones, y principalmente la desnutrición, suelen denominarse coloquialmente como hambre. Cuando en un lugar y momento dados ésta experimenta un proceso de agravamiento que se ve acompañado de otros factores (empobrecimiento, epidemias, frecuentemente aumento de mortalidad), nos encontramos ante una hambruna.

Según la FAO (1999:4,11), unos 790 millones de personas padecían malnutrición en los países en desarrollo en 1995-97, a los que se añaden otros 34 millones en los desarrollados, sobre todo en los países en transición del Centro y Este de Europa. Según UNICEF (1998:16-17), un total de 226 millones de niños menores de cinco años (el 40% de este grupo) sufren desnutrición, lo que les acarrea un retraso entre moderado y grave en su crecimiento. De ellos, algunos viven en los países ricos, por ejemplo 13 millones en EE.UU. (UNICEF, 1998:16-17).

Tanto la incidencia actual del problema como su evolución reciente y las perspectivas futuras varían ampliamente de unos continentes a otros: Es en Asia donde habitan más personas malnutridas pero en el que se han registrado mayores avances en las últimas tres décadas, mientras que en África los malnutridos representan un mayor porcentaje de la población, habiendo tenido una evolución reciente negativa y siendo la única región para la que se espera un empeoramiento en los próximos años.

La malnutrición afecta a todos los grupos de edad, pero algunos son particularmente vulnerables, sobre todo los niños (en especial entre los 6 meses y cinco años, después del destete), las mujeres embarazadas y las que amamantan. A éstos se añaden los ancianos y los discapacitados físicos.

1) Efectos de la Malnutrición Proteico-Energética

La MPE, o insuficiencia de calorías y proteínas en la dieta, da lugar a diferentes problemas, entre los que destacan los siguientes:

a) Deterioro de la salud, que a su vez daña el estado nutricional: la desnutrición disminuye la capacidad inmunológica del organismo, facilitando las infecciones, que provocan malnutrición secundaria (merma de la absorción de nutrientes), dando lugar a un círculo vicioso.
b) Aumento de la mortalidad, sobre todo entre los niños: generalmente no por la desnutrición en sí, sino por las enfermedades derivadas de la debilidad inmunológica que aquélla provoca. Destacan sobre todo las infecciones diarreicas, así como también la neumonía, la gripe, la bronquitis o el sarampión. Todas estas enfermedades, fácilmente evitables, representan más del 40% de la mortalidad infantil en el tercer mundo. Además, la malnutrión en mujeres embarazadas, aparte de afectar al desarrollo del feto, incrementa su riesgo de enfermedad y muerte por causas relacionadas con el embarazo y el parto.
c) Retrasos en el crecimiento de los niños, sobre todo por el insuficiente consumo de calorías, que pueden manifestarse en dos formas, o en la combinación de ambas:

– El retraso en el crecimiento o desmedro __: significa que el niño tiene una estatura menor a la que corresponde para su edad, e indica que su alimentación ha sido inadecuada durante un largo período, aunque en la actualidad pueden ser niños completamente sanos. Ese retraso en el crecimiento puede no ser reversible, de forma que su altura final en la adultez será finalmente menor de lo que debiera.

– La _emaciación _: significa que el peso del niño es inferior al que corresponde para su altura, lo que implica que en ese momento está o que recientemente ha estado sufriendo de inanición o de enfermedad. La emaciación toma frecuentemente un patrón estacionario (en los meses previos a la cosecha, de cierta escasez alimentaria), especialmente en las economías de subsistencia; y aunque es un signo de alerta, puede ser fácilmente reversible una vez que el niño tiene lo suficiente para comer y no tiene ninguna enfermedad que le impida alimentarse y/o asimilar los alimentos.

d) Merma de la capacidad intelectual y de aprendizaje (falta de memoria, de capacidad de concentración y de rendimiento escolar), que aparecen incluso antes de otros síntomas de tipo físico, reduciendo el potencial que la escolarización encierra para el desarrollo y la mejora futura de las condiciones de vida de los niños. Sin embargo, los estudios en torno a si los niños que han experimentado desnutrición a una edad temprana sufren como secuela directa y permanente para toda su vida un retraso en su capacidad intelectual no han llegado a conclusiones claras, pues algunos señalan que éste puede deberse a otros factores y que es posible una recuperación posterior (Foster, 1992:26-28).

e) Reducción de la capacidad de trabajo: la debilidad física y las enfermedades derivadas de la desnutrición provocan una disminución del rendimiento así como del número de días trabajados. Esto representa un importante lastre tanto para los ingresos familiares como para el desarrollo económico de las comunidades y países.

La malnutrición proteico-energética moderada está bastante extendida y afecta a una buena parte de la población de los países pobres, pasando muchas veces desapercibida a no ser que se realicen mediciones regulares, sobre todo en los niños. Para ello se utilizan diferentes mediciones antropométricas, como el bajo peso al nacer, la baja altura por la edad, el bajo peso por la altura, o el perímetro del brazo en su punto medio, mediciones que son utilizadas como parte de los sistemas de alerta temprana de seguridad alimentaria. Aunque no sea grave, puede contribuir a la mortalidad en la medida en que debilita la resistencia ante las infecciones.

La malnutrición proteico-energética grave, por el contrario, ocasiona síntomas clínicos fácilmente observables, al tiempo que constituye, junto a las epidemias, una de las principales causas del incremento de la mortalidad en la fase de emergencia durante un proceso de hambruna. Tal malnutrición grave frecuentemente da lugar a dos cuadros clínicos bien definidos, el marasmo y el kwashiorkor, o a variaciones o combinaciones de ambos.

El marasmo, a veces también llamado consunción grave (UNICEF, 1998:14), describe el cuadro de un niño severamente desnutrido cuyo peso se sitúa por debajo del 60% del peso esperado para su edad o por debajo del 70% del peso esperado para su altura. Suele afectar a los niños, generalmente entre los 6 y 18 meses, que tras el destete, a veces excesivamente temprano, reciben una alimentación muy escasa en cantidad y también en proteínas. Ante una seria insuficiencia de calorías, las pocas proteínas consumidas se metabolizan en energía, en lugar de producir proteínas para los tejidos, por lo que surge una carencia de estas últimas. Los principales síntomas del marasmo son: emaciación progresiva, esto es, adelgazamiento extremo con pérdida del tejido muscular (que provoca debilidad muscular) y del tejido adiposo (que aísla del frío), piel arrugada (por la pérdida de la grasa subcutánea) y cara que aparenta la de un anciano, cuerpos envejecidos y esqueléticos, poca resistencia a la enfermedad, metabolismo lento y retraso mental. Su aparición se ve favorecida por una lactancia materna insuficiente y/o inadecuada, así como por los episodios diarreicos repetidos y las infecciones como el sarampión, la tos ferina y el VIH/sida. Suele ocurrir en contextos de extrema miseria, en los países más pobres.

El kwashiorkor, palabra originaria de Ghana que significa “el espíritu diabólico que infecta al primer hijo cuando el segundo ha nacido”, es una enfermedad derivada de un insuficiente consumo de proteínas. Afecta a millones de niños en torno a los dos años, tras un destete abrupto al nacer otro hermano. El problema surge cuando la leche materna es sustituida por una alimentación pobre en proteínas o en los micronutrientes necesarios, presentando además un volumen y consistencia que dificultan su ingestión. Suele ser habitual, por ejemplo, en los países donde la dieta básica es la mandioca o la banana. Como ocurre con el marasmo, las enfermedades infecciosas exacerban las deficiencias nutricionales dando lugar a este cuadro. Los niños que lo sufren presentan un peso por lo general entre el 60% y el 80% del que les correspondería a su edad. Su principal característica son el edema, o hinchazón por acumulación de líquidos, que afecta sobre todo a las piernas, pies y, sobre todo, al estómago, dando lugar a la característica imagen del niño con extremidades escuálidas y vientre hinchado. Otros síntomas son el retraso en el crecimiento (a los cuatro años apenas miden más que a los dos); la pérdida de tejido muscular pero con retención de tejido graso; la piel descolorida, con llagas o en escamas; el pelo descolorido, fino y fácil de arrancar; la apatía, con falta de energía e interés incluso por la comida; la falta de anticuerpos, que les predispone a infecciones y a la disentería. Para hacer frente a esta enfermedad es preciso incrementar la ingesta de proteínas de buena calidad, así como la de otros micronutrientes que el organismo pierde por la enfermedad.

La combinación de los dos cuadros que acabamos de describir se denomina kwashiorkor marásmico y se define por un peso inferior al 60% del esperado para la edad junto con la presencia de edemas.

A pesar de que el asunto se ha investigado durante años, las razones por las que unos niños desarrollan kwashiorkor y otros marasmos son aún desconocidas. Lo que está claro es que, de no tratarse, los niños que presentan cualquiera de estos cuadros clínicos tienen grandes posibilidades de morir de malnutrición severa, y que tanto el kwashiorkor como el marasmo pueden prevenirse asegurando una ingesta adecuada de alimentos nutritivos y evitando las infecciones reiteradas.

2) Malnutrición por falta de micronutrientes

Incluso aunque el consumo de calorías y proteínas sea satisfactorio, un insuficiente consumo de determinados micronutrientes esenciales, como minerales vitales, vitaminas y, a menudo, también ácidos grasos esenciales, puede ocasionar diferentes patologías. Entre las principales, la falta de hierro ocasiona anemia, la de yodo origina el bocio, y la de vitamina A puede dar lugar a la xeroftalmia, desencadenante de la ceguera y una de las principales enfermedades motivada por carencia nutricional durante las hambrunas. La carencia de dicha vitamina A, además, incrementa la susceptibilidad a enfermedades infecciosas como las diarreas, el sarampión o infecciones del aparato respiratorio. En ocasiones, como ha ocurrido en diferentes campos de refugiados después de haber recibido durante semanas las calorías suficientes, una deficiencia de determinados nutrientes ha provocado la aparición de enfermedades infrecuentes en el entorno. Así, por ejemplo, el escorbuto (por carencia de vitamina C) apareció entre los refugiados somalíes en Etiopía, la pelagra (por falta de niacina en las dietas basadas en el maíz) entre los refugiados mozambiqueños en Malawi, y el beriberi (por falta de tiamina en las dietas basadas en el arroz) entre los refugiados camboyanos en Tailandia (Latham, 1997:240).

2) Causas de la malnutrición

La malnutrición proteico-energética responde a una amplia gama de factores, pero dos son las causas directas:
a) Un deficiente consumo de alimentos, tanto en la cantidad como en la calidad necesarias para una vida activa y saludable.

b) Las enfermedades, en particular las infecciones. Las epidemias predisponen a la malnutrición, pues los vómitos, diarreas y fiebres impiden la adecuada digestión y absorción de los nutrientes. A la inversa, un mal estado nutricional produce debilidad física y predisposición a la enfermedad. Así, la relación enfermedad-malnutrición es estrecha y en las dos direcciones.

A su vez, el deficiente consumo de alimentos y las enfermedades tienen tres causas subyacentes, de las cuales, las dos últimas son particularmente importantes para los niños y durante las situaciones de hambruna:

a) Una insuficiente seguridad alimentaria familiar, que implica sobre todo una falta de acceso a los alimentos necesarios.
b) Un cuidado, sobre todo materno-infantil, inadecuado, lo cual merma el bienestar y la protección de los niños u otros familiares dependientes ante la malnutrición y la enfermedad.
c) La falta de acceso a los servicios de salud, así como la no disponibilidad de otros como los de agua y saneamientos.

Evidentemente, el grado y forma en que estas causas operan en una sociedad determinada dependen de multitud de factores estructurales o causas básicas, como son: la disponibilidad de recursos naturales, el sistema económico y político (sistema de clases, economía de mercado o planificada, políticas redistributivas o no, etc.) y los fundamentos culturales (relaciones de género, redes sociales de solidaridad). Sobre estos factores de fondo se desencadenan diversos procesos y situaciones causantes de la pobreza y la vulnerabilidad de los sectores afectados por el hambre, que disminuyen su capacidad de acceso al alimento o la salud: falta de recursos productivos, empobrecimiento, degradación medioambiental, discriminación de las mujeres, reducción de las políticas de protección pública, conflictos armados, etc.

La compleja combinación de todos estos niveles causales se plasma en el modelo de la siguiente gráfica sobre las causas de la malnutrición y muerte, elaborado por UNICEF (1990). Éste ha ganado una amplia aceptación y ha sido ratificado por diferentes estudios empíricos que demuestran que no sólo el subconsumo de alimentos, sino también una pérdida en el nivel de cuidado infantil o en el nivel de salubridad, afectan a la situación nutricional. En suma, refleja que los tres elementos –seguridad alimentaria familiar, cuidado y salud son necesarios, aunque ninguno suficiente por sí, para conseguir un estado nutricional adecuado. Por consiguiente, los esfuerzos contra el hambre pasan no sólo por las intervenciones de ayuda alimentaria, sino por una amplia gama de políticas de seguridad alimentaria, desde las orientadas a asegurar unos sistemas de sustento que proporcionen unos ingresos suficientes hasta las centradas en los servicios de salud, agua y saneamientos.


AVITAMINOSIS

Estado patológico provocado por la deficiencia de vitaminas en la dieta normal o por la imposibilidad del organismo de absorberlas o utilizarlas.

BOCIO

Bocio se denomina a todo aumento del tamaño de la glándula tiroides, pudiendo involucrar a solo una parte en forma de nódulo único o múltiple, o como un bocio difuso involucrando a toda la glándula.

Aparece más frecuentemente en mujeres y no es raro, particularmente en su forma difusa, que afecte a niños y adolescentes y su incidencia se incrementa paulatinamente con la edad. Durante la adolescencia aparece un aumento del tamaño proporcional al resto del cuerpo conocido como "bocio de la adolescencia", el que estaría relacionado con los cambios metabólicos que se suceden en dicha etapa de la vida.

Las causas responsables del aumento son múltiples, entre las más frecuentes se encuentran los trastornos metabólicos que estimulan el crecimiento del tamaño y diversos procesos inflamatorios como las tiroiditis. Una forma especial de bocio es el denominado endémico, relacionado con el poco contenido de yodo en los alimentos, llevando a una ingesta deficitaria de dicho nutriente.

CRETINISMO

Resulta generalmente de un defecto congénito (e.g., ausencia de la tiroides, de presencia solamente de una glándula rudimentaria, de la inhabilidad de la glándula de producir el thyroxine). Sin embargo, puede convertirse más adelante si hay una carencia del yodo en la dieta, o si la tiroides es enferma o quitada quirúrgico.

Los recién nacidos y los infantes jóvenes constituyen la población de la blanco para los efectos de la deficiencia del yodo porque, de un punto de vista de la salud pública, las complicaciones más importantes de la deficiencia del yodo son daños de cerebro irreversible y el retraso mental que resultan de deficiencia del yodo y de falta de la tiroides durante vida postnatal fetal y temprana.

El cretinismo causa el retraso muy serio del desarrollo físico y mental; impide el crecimiento y la estatura física lograda es la de un enano. Además, la piel es gruesa, flácida, y cerosa en color, se aplana la nariz, el abdomen resalta, y hay una lentitud general del movimiento y del discurso.

RAQUITISMO

Es un trastorno de la niñez que involucra el reblandecimiento y debilitamiento de los huesos, ocasionado principalmente por falta de vitamina D, de calcio y/o fosfato.
Nombres alternativos: Deficiencia de vitamina D; Osteomalacia en niños; Raquitismo renal
Cuando el cuerpo carece de vitamina D es incapaz de regular adecuadamente los niveles de calcio y fosfato. Si los niveles sanguíneos de esos minerales disminuyen, las otras hormonas corporales pueden estimular la liberación de calcio y fosfato desde los huesos al torrente sanguíneo.
El raquitismo es una enfermedad ósea que afecta a niños cuando se presentan estas deficiencias que causan debilitamiento y reblandecimiento progresivo de la estructura ósea. Hay pérdida de calcio y fosfato de los huesos, lo cual a largo plazo causa la destrucción de la matriz de soporte.

ANEMIAS

Es la disminución en la cantidad de glóbulos rojos de la sangre o por la disminución de la cantidad de hemoglobina en sangre. Estas células rojas o hematíes contienen hemoglobina, una proteína encargada del transporte de oxígeno. Por lo tanto al disminuir la cantidad de hematíes habrá menos aporte de oxígeno a las células y tejidos en general. Como resultado de esto habrá menos energía para realizar las funciones normales del cuerpo; procesos importantes tales como la actividad muscular, construcción y reparación celular.

Existen muchos tipos y causas potenciales de anemia:

Anemia por deficiencia de B12
Anemia por deficiencia de folato
Anemia ferropénica
Anemia hemolítica
Anemia hemolítica por deficiencia de G-6-PD
Anemia aplásica idiopática
Anemia hemolítica autoinmunitaria idiopática
Anemia hemolítica inmunitaria
Anemia megaloblástica
Anemia perniciosa
Anemia aplásica secundaria
Anemia drepanocítica

Causas, incidencia y factores de riesgo

La causa varía con el tipo de anemia. Las causas potenciales incluyen pérdida de sangre, dieta deficiente, muchas enfermedades, reacción a medicamentos y diversos problemas con la médula ósea donde se producen las células sanguíneas. La anemia ferropénica es la más común en las mujeres que tienen períodos menstruales con flujo abundante.
Los factores de riesgo incluyen períodos menstruales abundantes, embarazo, edad avanzada y enfermedades que causan anemia.

Síntomas

*Fatiga, palidez*Dificultad respiratoria durante un ejercicio físico*Palpitaciones, mareos, insomnio*Dolor de cabeza*Molestias gastrointestinales*Pérdida de la agudeza mental*Latidos cardiacos irregulares y hasta soplo cardiaco

ENFERMEDADES POR MALNUTRICIÓN POR EXCESO

ARTERIOSCLEROSIS

Arteriosclerosis (o arterioesclerosis) es un término genérico utilizado muy ampliamente para agrupar diversas alteraciones de la pared de las arterias, las cuales se tornan más gruesas y pierden su elasticidad.

Afecta en forma generalizada a las arterias de todo el organismo, con pérdida de su resistencia pudiendo llegar a desarrollar un aneurisma. Representa la enfermedad vascular más frecuente y grave.

Constituye una de las principales causas de mortalidad en los países industrializados y con un incremento notable de su incidencia en los países en vías de desarrollo.
La lesión principal la constituye la denominada placa ateromatosa que se desarrolla en el interior de la pared arterial por acumulación de lípidos dentro y fuera de las células, tejido conectivo y células musculares, que paulatinamente aumenta de tamaño disminuyendo la luz de la arteria y su elasticidad

OBESIDAD

La obesidad es un exceso de grasa corporal que por lo general se ve acompañada por un incremento del peso, de la persona que la padece.Causas: Las causas de la obesidad son múltiples e incluyen factores como la herencia genética, el comportamiento del sistema nervioso, endocrino y metabólico, y el tipo o estilo de vida que se lleve.
En conjunto pueden haber dos principales causas:. Mayor ingesta de calorías. Menor actividad física de la que el cuerpo precisa. Si se ingiere mayor cantidad de energía de la necesaria, ésta se acumula en forma de grasa. Si se consume mas energía que la necesaria, se utiliza la grasa como energía. Por lo que la obesidad se produce por exceso de energía como resultado de alteraciones en el equilibrio de entrada/salida de energía. Como consecuencia se pueden producir diversas complicaciones como son la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, y las enfermedades coronarias.
La herencia tiene un papel importante tanto así que de padres obesos, el riesgo de sufrir obesidad para un niño, es 10 veces superior a lo normal. En parte, es debido a tendencias metabólicas de acumulación de grasa, pero también se debe a que los hábitos culturales, alimenticios y sedentarios contribuyen a repetir los patrones de obesidad de padres a hijos. Otra parte de los obesos lo son por enfermedades hormonales o endocrinos, y pueden ser solucionados mediante un correcto diagnóstico y tratamiento especializado.Tratamiento: La dieta debe ser adecuada a la actividad necesaria, por ello una dieta muy intensiva en personas muy activas es contraproducente. Debe de tenderse a realizar dietas mas suaves y mantenidas. Una vez alcanzado el peso ideal debe mantenerse la vigilancia del equilibrio de entradas de alimento y consumo de energía.

DIABETES

Es una enfermedad crónica (que dura toda la vida) caracterizada por niveles altos de glucemia
Causas, incidencia y factores de riesgo. La insulina es una hormona producida por el páncreas para controlar la glucemia. La diabetes puede ser causada por muy poca producción de insulina, resistencia a ésta o ambas.

Para comprender la diabetes, es importante entender primero el proceso normal por medio del cual los alimentos son descompuestos y empleados por el cuerpo como energía. Varias cosas suceden cuando se digiere el alimento:

Un azúcar llamado glucosa, que es fuente de energía para el cuerpo, entra en el torrente sanguíneo.
Un órgano llamado páncreas produce la insulina, cuyo papel es transportar la glucosa del torrente sanguíneo hasta los músculos, la grasa y las células hepáticas, donde puede utilizarse como energía.

Las personas con diabetes presentan hiperglucemia, debido a que:

El páncreas no produce suficiente insulina
Los músculos, la grasa y las células hepáticas no responden de manera normal a la insulina
Todas las anteriores.

Hay tres grandes tipos de diabetes:

Diabetes tipo 1: generalmente se diagnostica en la infancia, pero muchos pacientes son diagnosticados cuando tienen más de 20 años. En esta enfermedad, el cuerpo no produce o produce poca insulina y se necesitan inyecciones diarias de esta hormona. La causa exacta se desconoce, pero la genética, los virus y los problemas autoinmunitarios pueden jugar un papel.

Diabetes tipo 2: es de lejos más común que el tipo 1 y corresponde a la mayoría de todos los casos de diabetes. Generalmente se presenta en la edad adulta, aunque se está diagnosticando cada vez más en personas jóvenes. El páncreas no produce suficiente insulina para mantener los niveles de glucemia normales, a menudo, debido a que el cuerpo no responde bien a la insulina. Muchas personas con este tipo de diabetes, incluso no saben que la tienen, a pesar de ser una enfermedad grave. Este tipo de diabetes se está volviendo más común debido a la creciente obesidad y a la falta de ejercicio.

Diabetes gestacional: consiste en la presencia de altos niveles de glucemia que se desarrolla en cualquier momento durante el embarazo en una mujer que no tiene diabetes.

Existen muchos factores de riesgo para la diabetes tipo 2, como:

Edad mayor a 45 años
Un progenitor o hermanos con diabetes
Diabetes gestacional o parto de un bebé con un peso mayor a 4 kg (9 libras)
Cardiopatía
Nivel alto de colesterol en la sangre
No hacer suficiente ejercicio
Obesidad
No hacer suficiente ejercicio
Poliquistosis ovárica (en mujeres)
Deterioro previo de la tolerancia a la glucosa
Algunos grupos étnicos (particularmente afroamericanos, nativos americanos, asiáticos, isleños del pacífico e hispanoamericanos).

Síntomas:

Los niveles altos de glucosa pueden causar diversos problemas, como:
Visión borrosa
Sed excesiva
Fatiga
Micción frecuente
Hambre
Pérdida de peso

HIPERTENSIÓN ARTERIAL (HTA)

La hipertensión arterial es el aumento desproporcionado de los valores de la presión en relación, principalmente con la edad. La presión arterial normal en un adulto alcanza un valor de máxima no mayor de 140 mmhg (milímetros de mercurio) y de mínima no mayor de 90 mmhg, por encima de estos valores hay hipertensión (alta presión).

La incidencia de presión alta se da en relación con:

• Edad y Sexo: La presión alta es más común en los hombres que en las mujeres y en la gente mayor que en los jóvenes.
• Herencia: Quienes tienen antecedentes familiares de alta presión, tiene mayor predisposición a padecer hipertensión.
• Stress
• Sobrepeso (obesidad).

GOTA

Es un ataque súbito de dolor articular, especialmente en los pies y en las piernas, que ocurre cuando el ácido úrico se acumula en las articulaciones.

Causas, incidencia y factores de riesgo

La gota es causada por una sobreproducción de ácido úrico o una disminución en la capacidad del riñón para eliminarlo. Se desconoce la causa exacta. Es más común en hombres, en mujeres posmenopáusicas y en personas que consumen alcohol.
La enfermedad también se puede desarrollar en personas con:
Diabetes
Enfermedad renal
Obesidad
Anemia drepanocítica
La enfermedad puede ocurrir después de tomar medicamentos que interfieran con la eliminación del ácido úrico.
La gota tiene cuatro etapas:
Asintomática
Aguda
Intercrítica
Crónica
Los síntomas específicos abarcan:

Fiebre (algunas veces)
Dolor articular
Inflamación de las articulaciones afectadas
Rigidez articular
Enrojecimiento de las articulaciones
Protuberancias en la piel que pueden drenar un material terroso

Bibliografía

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MÉTODOS DE EVALUACIÓN NUTRICIONAL

El estado nutricional de un sujeto depende del grado con que se satisfagan las necesidades fisiológicas del organismo. Así, un estado de déficit nutricional puede tener dos etiologías principales: primaria o secundaria. La primera se refiere a una falta de alimentación inadecuada mientras que la segunda se da como resultado de una infección, un trauma, una enfermedad crónica o una pérdida excesiva de nutrientes.

Una evaluación intrahospitalaria del estado nutricional del paciente es muy importante para identificar las circunstancias en las que necesitamos darle apoyo nutricional, ya que, hay deficiencias que se pueden atribuir a la enfermedad subyacente pero, en muchos casos precede al comienzo de la enfermedad y colaboraría de forma importante con la morbilidad y la mortalidad. Por lo tanto, un diagnóstico y tratamiento adecuado del déficit nutricional es de suma importancia ya que el mismo “puede conducir a la exacerbación del proceso de la enfermedad, provoca una mayor susceptibilidad a la infección, retarda el proceso de cicatrización y provoca una menor respuesta a la terapéutica empleada“(Lagrutta F., Castillo Durán, C.)

Intrahospitalariamente es muy importante realizar una evaluación adecuada del riesgo nutricional del paciente, ya que, el compromiso nutricional, va a favorecer la mortalidad y va a afectar la capacidad de recuperación del paciente. No podemos realizar un manejo integral del paciente si no consideramos su estado nutricional.
Es por esto, que, investigadores como Cooper, Herid, Merrit y Suskin, han sugerido clasificar al paciente que ingresa al hospital sobre la base del estado nutritivo, en tres grupos bien determinados:
a) el malnutrido que va a requerir de rehabilitación nutricional
b) el paciente con depósitos límites de algunos nutrientes, que se desnutriría si no fuese apoyado
c) El paciente con depósitos adecuados que no necesita de un programa de apoyo.

Para llegar a esta clasificación necesitamos la realización de la evaluación nutricional, la cual incluye tres aspectos que son: la energía, las proteínas y el equilibrio de los micronutrientes. Para realizarla se debe englobar tres elementos que son: la historia nutricional, una exploración física dirigida (la cual utiliza el registro de métodos antropométricos sencillos) y datos de laboratorio (que van a incluir tanto pruebas bioquímicas como de la función inmune).
Los datos obtenidos por cada uno de éstos métodos deben integrarse e interpretarse adecuadamente para llegar a una adecuada determinación acerca del estado de salud y nutrición de individuo, con lo que logramos colocarlo en una de las tres categorías antes expuestas.

EVALUACIÓN DIRECTA

Se obtiene a través del examen físico:

SIGNOS QUE SUGIEREN MALNUTRICIÓN

Pelo: Ausencia del brillo natural; mate y seco, delgado y escaso, se desprende con facilidad.
Cara: Descamamiento de la piel alrededor de las narinas (seborrea), palidez y cara de luna.
Ojos: Conjuntivas pálidas, resequedad (xerosis conjuntival), reblandecimiento de la córnea, enrojecimiento y agrietamiento de los ángulos palpebrales.
Labios: Lesiones de color blanco o rosa en os ángulos de la boca (Queilosis angular).
Lengua: Violácea y atrofia de papilas filiformes.
Dientes: Esmalte moteado, caries y dientes faltantes.
Encías: Esponjosas y con hemorragias.
Glándulas: Crecimiento de la tiroides y de parótidas.
Sistema Nervioso: Alteraciones psicomotoras, confusión mental, pérdida sensorial, debilidad motora, ardor y hormigueo de manos y pies (parestesias) y demencia.

ANTROPOMETRÍA

Es la valoración del crecimiento y desarrollo. La falta común de medición del peso, y con mayor frecuencia la altura, impide una valoración nutricional del crecimiento y de cambios. Los datos antropométricos son más valiosos cuando se miden con precisión y se registran durante algún tiempo.

Peso y Talla: Estos parámetros son los que se miden con mayor frecuencia.La talla en los menores de 12 años deben medirse acostados (longitud coronilla a talón), y en lo adultos de pie utilizando la misma técnica que para los niños.

Peso: Refleja la nutrición más reciente que la longitud o la altura. Las mediciones regulares del peso son en particular importantes cuando existen enfermedades crónicas.
Para determinar si el peso y talla del individuo es el apropiado, suele compararse con una referencia estándar o tabla.

MEDICIONES QUÍMICAS

Las pruebas bioquímicas son la medición más objetiva del estado nutricional. Algunas de estas pruebas son: Proteínas (Prealbúmina y transferían sérica), Lípidos (colesterol, triglicéridos y lipoproteínas séricas), Vitamina A (retinol sérico), vitamina D (Fosfatasas alcalinas), vitamina E (prueba de hemólisis de eritrocitos), entre otras.

EVALUACIÓN INDIRECTA

TASAS DE MORTALIDAD

La malnutrición es un problema de Salud Pública en Venezuela por su elevada magnitud, trascendencia, potencial de impacto y vulnerabilidad; su estudio en nuestra población es de gran importancia, y en especial, en la población rural, ya que esta se encuentra al margen de la atención del Sistema Nacional de Salud.

Los trastornos de la nutrición son manifestaciones biológicas de la ingesta alimentaria inadecuada y de enfermedad, manifestadas por desviaciones del crecimiento normal en la primera infancia1. La tasa de mortalidad por deficiencias nutricionales en niños menores de 1 año, aumentó de 39,7 en 1989 a 60,3 por 100.000 NVR en 1999. Mientras que para 2000 los grupos más afectados por desnutrición global fueron los menores de 2 años (11,7 %), de 2 a 6 años (22,4%) y de 7 a 14 años (24,4%). La prevalencia de exceso de peso en menores de 15 años aumentó de 8,5% en 1990 a 11,3% en el 20002. Constituyendo así un problema de Salud Pública2 en Venezuela por su elevada magnitud, trascendencia, potencial de impacto y vulnerabilidad; su estudio en nuestra población es de gran importancia, y en especial, en la población rural, que se encuentra al margen de la atención del Sistema Nacional de Salud. Es evidente que la evaluación nutricional ha sido definida como la interpretación de información obtenida a partir de estudios dietéticos, bioquímicos, clínicos y antropométricos3.

Los interrelacionados con el crecimiento de la masa corporal, incluyen el peso y la talla que nos facultan una valoración. Estos indicadores se han asociado entre sí, con lo cual han dado génesis a diferentes índices que posibilitan su razonamiento y admiten hacer una codificación mas concreta sobre las alteraciones de la nutrición4,5.

Referencias

1. Pelletier D L, Olson C M y Frongillo E. Inseguridad alimentaria, hambre y desnutrición. ed. Conocimientos Actuales sobre Nutrición octava edición. Organización Panamericana de la Salud e Instituto Internacional de la vida. Washintong, DC OPS. 2003; 768-770.
2. Gabulli M. Aspectos prácticos en la Antropometría en pediatría. Asociación de Médicos Residentes del Instituto Especializado de Salud del Niño, 2000; 3 ( 1): 22 - 26.
3. Pelletier D L. The role of information in enhancing growth and nutrition. Ithaca, NY: Cornel University Press. 1955: 3004-3006.
4. Pérez Enrique, De Paola Roched, Aguaje Sánchez A, Montilla Gonzáles. Evaluación nutricional: antropométrica vs. Clínica Nutrición. Sociedad venezolana de nutrición. 2003; 16 ( 2): 61-67.
5. Briones P, Cantú P. Comparación de dos métodos antropométricos para la evaluación nutricional en preadolescents del municipio de Guadapule. Revista Salud Pública y Nutrición, 2004; 4 ( 5): 21-23.
6. Instituto Nacional de Nutrición. Dirección Ejecutiva Oficina de Vigilancia Alimentaria y Nutricional. (SISVAN). Uso, manejo e interpretación de las Gráficas de Crecimiento.
7. Comité administrativo de coordinación / Sub comité sobre nutrición de las Naciones Unidas. Cuarto reporte mundial de nutrición. Genova. WHO, 2000.
8. Pedraza D, Figueroa A. Nutritional status as a factor and a result of nutritional and food security and their representations in Brazil. Rev. Salud Pública. 2004; 6 ( 2): 140-155.
http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S0798-02642007000100009&script=sci_arttext

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